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1 year ago

Subasta Joyas Febrero 2019

7) En la catalogación

7) En la catalogación de los tratamientos de las gemas Los tratamientos para mejorar el aspecto de las gemas (color-transparencia) son habituales en la actualidad. El comercio los diferencia en admisibles y fraudulentos, rechazando estos últimos y penalizando, en ocasiones, a los primeros. La detección de algunos tratamientos es compleja, máxime si las piedras están montadas, y requiere, a veces, controles y análisis que no pueden hacerse en el departamento. Sin embargo, facilitamos personalmente todo tipo de información al respecto, así como nuestra opinión en casos concretos. Si el cliente lo desea podemos solicitar, a su costa, un certificado gemológico a un laboratorio de prestigio. No obstante, en el departamento rechazamos sistemáticamente las gemas en las que detectamos tratamiento fraudulento, y si excepcionalmente las admitimos, lo especificamos claramente en la catalogación. Respecto a los tratamientos admitidos en el comercio, no hacemos mención de los mismos, por lo que debe entenderse, al ser práctica común, que es muy probable que las esmeraldas estén aceitadas y los corindones –zafiros y rubíes– calentados. Sin embargo, en piedras de tamaño o precio significativo, si no apreciamos “señales evidentes” de tratamiento térmico, incluimos nuestra opinión al respecto. 8) En la catalogación de gemas “certificadas” Cuando una gema va acompañada de un certificado gemológico, indicamos el nombre del laboratorio que lo ha emitido, el año, la numeración y las graduaciones que haya realizado; y que este departamento puede o no compartir. En cuanto a certificados de origen de piedras de color, sólo admitimos informes emitidos por laboratorios valorados internacionalmente en este aspecto. Estamos a disposición de los clientes para aclarar cualquier duda que puedan tener en este tema. 9) En la catalogación de las perlas De acuerdo con las Normas Internacionales, utilizamos el término “perla fina” para referirnos solamente a perlas naturales no cultivadas. Caso de especificarse el peso, lo expresamos en granos (1/4 de quilate). La ausencia de la palabra “fina” o “natural” supone que en nuestra opinión es cultivada. En collares antiguos de perlas finas es frecuente encontrar alguna perla cultivada, añadida posteriormente. El departamento suele referirse a las características que definen la calidad de las perlas –finas o cultivadas–: tamaño (peso en las finas, diámetro en las cultivadas), forma, color, oriente (brillo) y textura (aspecto externo). La ausencia de comentarios al respecto, supone falta de calidad o defectos. Usamos por extensión los términos “australiana” y “Tahití”, para referirnos a perlas que presentan las características típicas de las llamadas “perlas de los mares del sur”, o a las que presentan coloraciones oscuras naturales, aunque en ambos casos puedan proceder de otros lugares. Denominamos “perlas de agua dulce” a aquellas, naturales o cultivadas, con o sin nucleo, que no hayan sido obtenidas en el mar. 10) En la catalogación de los relojes La expresión “en estado de marcha” sólo indica que la maquinaria funciona, no que sea exacta. Por lo tanto, es muy posible que algunos relojes, sobre todo si son antiguos, necesiten una revisión y una puesta a punto para que funcionen correctamente, cosa que deberá encargar por su cuenta y a su cargo el comprador. Observaciones Aunque la catalogación ha sido realizada según el mejor saber y entender del personal de este departamento, de acuerdo con sus conocimientos profesionales y su experiencia, al tratarse mayoritariamente de joyas montadas, por lo general usadas, nuestra opinión no es una certificación de autenticidad. Los compradores deben considerar ciertos datos (peso) y características (color, pureza) solamente como aproximaciones. Igualmente, recomendamos también a los clientes que comprueben durante el periodo de exposición previo a la subasta, el estado y las medidas de las joyas que sean de su interés, con el fin de evitar problemas una vez adquiridas.